







Nos encontramos a pocos pasos del mar. Atendemos al cuerpo como hogar y la presencia como práctica. Entramos en lo profundo con lo simple: moverse, espiral, observar, habitar, soltar, restaurar.
Aquí no hay prisa. El tiempo se detiene. Se abre un espacio de confianza, de seguridad profunda, de comunidad, de sentirnos vivas.
Dejamos que el cuerpo hable.


El viaje del cuerpo trasciende lo individual: la naturaleza y la comunidad se convierten en pilares de la experiencia esencial. Nos movemos desde dentro, en el presente pleno, soltamos todo, abrimos las huellas del pasado y bailamos nuevos caminos al futuro.
Lo consciente y lo inconsciente dialogan en el cuerpo en movimiento, bailo, sudo, descanso, conecto, escucho. La naturaleza y la co-regulación me sostiene inmutable, compasiva, poderosa. Recordamos cómo es estar bien, disfrutar de mi propia presencia plena, brillante, cada gesto es memoria, sanación y creación compartida. Nos restauramos y celebramos.

We gather in movement. Not to perform, but to listen.The body remembers, the body releases, the body restores. Each gesture is a door, each pause, a return.
This weekend in Berlin, we enter together the language of sensation, learning safety from spiral, recognizing rhythm, and breath as portals. A reset- A new beginning.